En la mayoría de los casos, la propiedad de la empresa y su administración coinciden en la misma persona, por lo que una crisis societaria amenaza directamente tu tranquilidad, la de tu familia y tu patrimonio personal.
Analizamos tu situación con alta cualificación técnica para ofrecerte la mejor salida posible, pero te lo explicamos hablando tu mismo idioma y sin tecnicismos innecesarios.
Nuestras soluciones legales
Si la empresa aún es viable pero sufre asfixia financiera, intervenimos rápidamente para renegociar tus deudas con bancos, proveedores e instituciones. Diseñamos planes de viabilidad operativos y realistas que permiten adaptar los pagos a la capacidad actual de tu negocio, con el objetivo de evitar llegar a los juzgados siempre que sea posible.
Cuando la insolvencia es una realidad, te acompañamos paso a paso en el procedimiento del concurso de acreedores. Gestionamos el proceso para intentar mantener la actividad mediante la venta de unidades productivas, o bien para liquidar los activos de manera transparente y eficiente. Siempre con una prioridad: proteger tu posición frente a cualquier intento de exigirte responsabilidades.
El mayor miedo del dueño de una empresa es acabar respondiendo con su propia casa o sus ahorros por la ruina de la sociedad. Nos anticipamos a este riesgo legal y te defendemos de forma integral en caso de que los acreedores intenten derivar la responsabilidad económica hacia tu persona.
Si el cierre de la empresa ha arrastrado tu economía personal (por ejemplo, porque actuaste como avalista de los préstamos del negocio), te ayudamos a acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad. Este mecanismo permite a los empresarios, autónomos y particulares lograr la cancelación total de sus deudas (exoneración) para poder rehacer su vida.
La falta de planificación no solo destruye la viabilidad de la compañía, sino que puede comprometer tu responsabilidad personal como administrador.
Nuestro objetivo es ofrecerte soluciones legales claras, cercanas y rigurosas para salvar tu negocio o, si la situación es irreversible, garantizar un cierre ordenado que salvaguarde tu economía personal.
Cada crisis es diferente y requiere una estrategia a medida.
En Martínez Recalde Abogados somos un despacho caracterizado por nuestra alta cualificación jurídica, pero sabemos que detrás de cada balance en números rojos hay personas sufriendo un gran estrés.
Te explicamos cada fase del proceso con total honestidad, valorando los riesgos reales desde el primer minuto y acompañándote con cercanía hasta la resolución del problema.
Preguntas frecuentes ante una crisis empresarial.
Depende de cómo y cuándo actúes. Como administrador de una sociedad limitada, la ley protege tu patrimonio personal por regla general. Sin embargo, si retrasas la toma de decisiones ante la insolvencia o si firmaste avales personales, el riesgo aumenta. Un asesoramiento preventivo a tiempo es la mejor forma de blindarte.
La ley exige tomar medidas urgentes en el momento en que detectas que la empresa no puede cumplir regularmente con sus pagos. Retrasar esta decisión pensando que "las cosas mejorarán" es el principal motivo por el que un juzgado puede acabar exigiendo responsabilidad al administrador.
Si la empresa no paga, las deudas avaladas recaerán directamente sobre ti. No obstante, si se cumplen los requisitos legales, podemos cancelar esas deudas millonarias a través de la Ley de la Segunda Oportunidad, permitiéndote una verdadera liberación para volver a empezar.
En situaciones de insolvencia, el tiempo no lo cura todo; lo empeora. Contacta con el equipo de Martínez Recalde Abogados para analizar el estado de tu empresa con total confidencialidad.
Identificaremos de forma realista tus opciones y trazaremos una hoja de ruta para proteger tu futuro y el de tu negocio.