Alquilar una propiedad no debería quitarte el sueño ni generarte dolores de cabeza. Ya seas el propietario de un inmueble o el inquilino que busca un hogar, un contrato claro y el respaldo legal adecuado son la mejor manera de evitar problemas que cuestan tiempo y dinero.
Si surge un conflicto,
Te ayudamos a alquilar con máxima seguridad:
Si tu inquilino deja de pagar, no dejes pasar los meses. Iniciamos la reclamación legal desde el primer impago para que recuperes las rentas atrasadas y el control de tu casa lo antes posible.
¿Se acerca el fin del contrato y el inquilino no se va? ¿Necesitas recuperar la vivienda para que viva un familiar directo? Gestionamos los preavisos legales para que recuperes tu inmueble sin cometer errores que anulen el proceso.
Te asesoramos para que puedas aplicar las subidas de alquiler correspondientes cumpliendo estrictamente con la normativa actual, evitando reclamaciones futuras.
Redactamos un contrato a tu medida, atando todos los cabos sueltos (quién paga qué gastos, qué ocurre si hay daños, normas de convivencia) para que tu inversión goce de la máxima protección legal.
Firmar un alquiler puede dar vértigo. Queremos que entres a vivir con tranquilidad y que no asumas obligaciones que no te corresponden por ley:
Es tu dinero. Si al entregar las llaves el casero se niega a devolverte la fianza o te exige pagar desperfectos injustificados, nosotros nos encargamos de reclamarla formalmente.
Antes de firmar, leemos la letra pequeña por ti. Evitamos que aceptes cláusulas ilegales, como hacerte cargo de averías estructurales que debe pagar el propietario o aceptar subidas de renta no permitidas.
Si tu casero quiere echarte antes de que termine el plazo de tu contrato o te presiona para que te vayas por vías indirectas, protegemos tu derecho a permanecer en tu hogar.
Preguntas Frecuentes sobre alquileres y arrendamientos.
Lo primero es intentar un contacto rápido y amistoso. Si el inquilino da largas o no responde, es fundamental no dejar pasar el tiempo. Te ayudamos a enviar un requerimiento formal (burofax) y, si no paga, podemos presentar la demanda de desahucio de inmediato. La rapidez es la clave para recuperar tu casa.
La regla general es sencilla: el propietario paga las averías grandes o estructurales para que la casa sea habitable (por ejemplo, si se rompe la caldera o hay goteras). El inquilino debe pagar los pequeños arreglos provocados por el uso diario (como cambiar una bombilla o la goma de la lavadora) y, por supuesto, cualquier daño que él mismo haya causado.
El propietario tiene el plazo de un mes desde que entregas las llaves para devolverte el dinero. Si pasa ese tiempo, la fianza empieza a generar intereses a tu favor. Si el casero retiene tu dinero alegando desperfectos que no son tu responsabilidad, tienes derecho a reclamarlo legalmente.
Por norma general, no. Tienes derecho a quedarte en la vivienda durante el tiempo mínimo que marca la ley. Solo hay una excepción muy concreta: si el propietario necesita usar la vivienda para vivir él mismo o un familiar de primer grado, pero para ello debe avisarte con el tiempo marcado por la ley y cumplir unos requisitos muy estrictos. Y, sobre todo, haberlo previsto en el contrato. Si no los cumple, no tienes por qué irte.
Abogados de Alquileres y Arrendamientos.
Te acompañamos ya seas el propietario de un inmueble o el inquilino que busca un hogar.